Érase una vez…

Publicado por Edu Basterra el 20 de noviembre de 2013 en: Novedades

Soy fan de King Crimson

Portada del primer álbum de KC.

Portada del primer álbum de KC.

La primera vez que fui consciente de oír a King Crimson fue en casa de Rafa Aranguren, que tenía una considerable colección de lps, a mediados de los 70. Sonaban los primeros compases de “The Great Deceiver” y me quedé impresionado de la fuerza que tenía ese sonido. Mas adelante fui descubriendo que todos los álbumes que tenían publicados hasta entonces tenían la misma estrategia: Un primer tema contundente donde dejaban claro lo crudo de sus armonías y una propuesta rítmica totalmente alejada del rock convencional, para después seguir con la más dulce de las melodías en el segundo. A partir de ahí, todo un mundo de texturas y formas. En definitiva, estos tíos no se andaban con bromas. La música de KC sólo suena a KC, aunque se deja entrever detalles que nos recuerdan a los Beatles, a Hendrix, a Debussy y Ravel, a Bela Bartok, Holst y otros grandes del impresionismo de primeros de siglo XX.

Fripp en la actualidad.

Fripp en la actualidad.

Cuando hablamos de KC siempre va unido el nombre de Robert Fripp, el único miembro que ha permanecido en todas y cada una de las reencarnaciones de la banda inglesa. El denominador común de todas las energías que confluyeron en su formación y desarrollo. El hombre paciente y sabio que sabe retirarse a un lado cuando no hay energía útil que ofrecer. El genio que empieza de cero cuando es consciente que los ciclos también acaban. Lejos de cualquier estereotipo de rock star, Fripp es un guitarrista y compositor excepcional, generoso y visionario, pero con los pies en la tierra.

Qué me atrae de esta banda y de su principal referente, el señor Fripp, La Vieja Cabra como él mismo se hace llamar. Lo primero de todo, que es un músico disciplinado, perfeccionista y con un absoluto dominio de su instrumento, y sobre todo, honesto y coherente. Cuando el resto de sus contemporáneos estaban repitiendo la misma fórmula y disfrutando del éxito del dinero y la fama, nuestro amigo Fripp estaba lidiando con las tensiones internas de su propia banda –hay que recordar que a pesar del inmenso éxito de su primer álbum “In the Court of the Crimson King” la banda no duró ni un año junta, hecho que se volvería a repetir en los primeros trabajos-, con la estafa de su productora EG Records –años más tarde descubrió que le estuvieron robando mucho dinero- y con su propio concepto del saber estar en el negocio –nunca realizó la menor concesión al mercado y siempre tocó la música que él o su banda quisieron- con las consecuencias que ello supone.

Con el mítico Bill Bruford.

Con el mítico Bill Bruford.

Lo segundo es su música, sus canciones, sus piezas instrumentales. Destaca el amplio rango de sensaciones que reúne su obra. Desde la virulencia más cruda al poema más bello, del caos al orden, del pesimismo a la esperanza. La calidad de todos los miembros que han estado alguna vez en la banda, que ya van por 27, y que contribuyeron a crear ese sonido tan especial que hace perfectamente reconocible a KC a pesar de sus diferentes etapas.

Es conocido su concepto para afrontar la música y mantenerse a flote en el negocio: convertirse en una Unidad Inteligente y Móvil, filosofía que llevó a cabo para poder subsistir sin renunciar a sus principios (y que he adoptado yo mismo sin ningún tipo de disimulo para poder hacer lo mismo en tiempos de crisis) y lo que recuerdo haberle leído en alguna entrevista, que la música está ahí, flotando alrededor tuyo, pero que tienes que estar en un estado concreto para poder capturarla y preparado técnicamente para que salga con fluidez. Me encanta.

Saber que también es un tipo inteligente, sensible y con mucho sentido del humor. La gente puede leer sus diarios, publicados en la red a través de su web de Discipline Global Mobile, en donde puedes enterarte de sus inquietudes intelectuales, su visión del negocio y otras particularidades más cotidianas.

Epitaph

Un genio, una auténtica estrella en el firmamento del rock mundial, pero humilde y entrañable. Es a esta gente a la que hay que comprarle los discos e ir a sus conciertos. No te va a dar lo que tú quieres, o sí, pero lo que te da no te lo pueden dar más que él y su maravillosa banda, King Crimson.

Robert Fripp en los comienzos.

Robert Fripp en los comienzos.

Comentarios (5)

  1. aupa baxter.
    que pasada ver la portada de los king crimson, unos grandes olvidados en este mundo actual tan desconsolante…una maravilla como unos cuantos que siguieron a este primer lp.
    un saludo

  2. Hola Jorge, no te ubicaba yo con esta onda, siempre pensé que estabas mas cerca del sonido Jamaica, Reggae, Brixton, Hip Hop…no sé por qué te tenía yo asi de “clasificado”.
    Despues de leer lo que has escrito, sólo puedo pensar que quizás KC no tienen tantos seguidores como Springsteen o los Stones, pero los que tiene son gente sensible e inteligente. Un abrazo

  3. Imposible no hacer referencia a un sonido increiblemente vanguardista para tratarse de 1969 (si bien, creo, recordar el año) Pura magia.

  4. A King Crimson los descubrí con su primer disco, algo alucinante para aquella época, en especial su tema de entrada, el mítico 21º century schizoid…….los seguí durante bastante tiempo, y su discografía primera (hasta Red), me parece fabulosa (aunque algún pestiño se ha colado en tan magna obra). Pero todo lo que se ha hecho después, no me ha resultado tan interesante, tan intenso, como aquella primera época.

  5. KC. Tenía yo unos 15 años cuando el profe de dibujo nos dijo que había que hacer diseño de portadas de discos y trajo el LP de In the Court of Crimson King. Han pasado casi 40 años y aquella afición se ha multiplicado, llenándome de fuerza, poesía y angustia. Periódicamente vuelvo al Rey Carmesí y a susu sucesivas reencarnaciones y fragmentaciones. Todo el universo crimsoniano en casa sacándome del aburrimiento y alternando con el jazz, Edu, donde te he visto desde hace muchos años, desde Infussion hasta con aquel trío con Rafa Aceves. Un saludo. He descubierto tu blog ahora y lo tendré en cuenta. Me pasaré más a menudo.