Érase una vez…

Publicado por Edu Basterra el 17 de diciembre de 2013 en: Novedades

Fase

Todavía me acuerdo de algunos ensayos del grupo Fase, cuando su local estaba en una pequeña tienda de la calle Ramón y Cajal, de Bilbao. A Juanra Regúlez y compañía les conocía de los conciertos con Charly Ahedo y los Thuggs, o antes de que fueran estos. Así que de vez en cuando solíamos pasar por ahí a tomar unas cervezas y a fumar algo, y de paso aporrear instrumentos y hacer una jam. El ambiente que se respiraba en ese local era de compañerismo, de buen rollo, onda comuna. Es decir, te encontrabas con un montón de gente presenciando el ensayo entre amigos y novias, con largos momentos de relajo, causados fundamentalmente por el buen feeling entre ellos y por que no decirlo, el hachís y hierba de calidad que se podía conseguir por aquellos días. Así que no era difícil que te invitaran a participar en alguna canción o improvisar un poco.

De izda a dcha: Luis Regúlez, yo, Juanra Regúlez e Isi García.

De izda a dcha: Luis Regúlez, yo, Juanra Regúlez e Isi García.

Recuerdo una vez que tocando con ellos en su local, cogí el bajo de Luis Regúlez, por aquel tiempo un Ibanez modelo Rickenbacker, y nada más llevar un par de minutos tocando, le rompí una cuerda. Pues bien, lejos de darme una hostia, ya que era la segunda vez que se lo hacía, le entró la risa y se empezó a descojonar contagiándonos a todos. Ese era el punto que se respiraba por aquellos días, no pasa nada, se pone otra y ya está. Yo era bastante, no bruto, sino enérgico tocando el bajo. Cuando aprendes a tocar con una Jomadi en tus manos, desarrollas una fuerza especial en las manos y en los dedos. Al pasar a otra guitarra de gama mas alta y mejor fabricada, tienes que aprender a tocar más suave para sacarle el sonido más óptimo. Como atenuante diré que en la mayoría de los bajos del personal, las cuerdas se aguantaban hasta que se quedaban roñosas y se rompían, ya que eran mucho más caras que las cuerdas para guitarra. Y yo cuando cojo un bajo y toco rock, pues toco rock, con cojones. Así que era normal que me anduviera cargando algunas cuerdas cuando estaban roñosas, sobre todo en las guitarras de los demás. Curiosamente, las cuerdas de mi bajo aguantaban bien porque tengo la suerte de que no me sudan las manos cuando toco.

Que yo recuerde, fue el primer grupo que se compró buenos instrumentos y un equipo de sonido. Es decir, mientras que los demás estábamos tonteando con la música, Fase ya se lo estaba tomando en serio. Todos pusieron de su bolsillo para los gastos y todos arrimaban el hombro para montar el set de directo, con aquellos enormes cajones de graves que había que llevarlos, ponerlos, tocar, quitarlos y guardarlos en la lonja a las tantas de la madrugada, ejercicio que venía muy bien para quemar las birras que te habías bebido en ese bolo, pero que te dejaba para el arrastre. Juanra se compró una Gibson Les Paul negra de tres pastillas. Su primo Luis Regúlez un bajo Precision Bass de Fender, Iñaki Urkiza, muy hábil y con sonidazo, una Gibson SG e Isi Garcia una batería Pearl, si mal no recuerdo. Los demás andábamos con Jomadis, tanto amplis como guitarras, con su cuota de calambrazos; Sinmarc, si tenías suerte o algo de pasta (estos ya los fabricaban con toma de tierra, con lo cual desaparecían las posibilidades de palmar electrocutado) y baterías Honsuy, que generalmente acababan en un set con piezas de otras baterías (era raro ver a alguien que tuviera todas las piezas de su batería del mismo color). Cómo no ibas a dejarte caer por ahí, si querías catar una guitarra de verdad.

Iñaki Martínez y Juanra Regulez.

Iñaki Martínez y Juanra Regulez.

Fase funcionó durante algunos años con auténticas rotaciones en sus filas debido a la “mili” que por aquel entonces, finales de los 70, era obligatoria. A medida que iban desapareciendo miembros se sustituían por otros. Iñaki Martinez sustituyó a Luis Regúlez al bajo. Su hermano Rolan, que más tarde fundaría Crisis, sustituyó a Iñaki Urkiza y aún tuvieron tiempo de incorporar a un teclista, Juan Carlos Camarasa, un tipo curioso fallecido en 2010 y del que la Wikipedia da detalles de su vida como músico, cuando el estilo de la banda giró hacia lo sinfónico. Yo le conocí porque algunas noches rulé por ahí con él y podría decir que era un alma cándida, entregada totalmente a la música y sin reverso tenebroso, y que poseía una poderosa voz de soprano. Un día me lo encontré años más tarde en Madrid, tocando un teclado enfrente de Galerías Preciados, cerca de Callao, en la calle y con un frío de narices, con un aspecto lamentable más espiritual que físico. Creo que nos reconocimos pero de la impresión que me dio verle de esa manera me corté de saludarle. Tan sólo un par de años antes me estaba contando sus planes y los contactos que tenía en el mundo discográfico para triunfar con su música. Un aviso, otro más, de cómo creemos que pueden ser las cosas y como acaban siendo en este negocio.

Fase probaron fortuna con un single cuya cara A sería “K Sangre de cristal” pieza que les dio cierta popularidad en el entorno musical. La canción estaba dedicada a un tipo que se enganchó al caballo y que murió joven. Casualmente le llegué a conocer personalmente, porque era de mi colegio. Un buen tipo, un poco cabra.

Mal asunto, la heroína. Entró como un tsunami y se llevó a unos cuantos por delante, algunos de ellos buenos tíos y mejores músicos, cuando no te convertía en un auténtico hijo de puta apestado por todo el mundo. Así empezaron los 80, y ahí estaban los Fase para contarnos la parte hermosa y cruda de la juventud con su rock pesado y poderoso, siempre liderados, con o sin escayola, por el inquieto Juanra Regúlez, el rítmica que todo grupo de rock debería tener en sus filas.

Comentarios (3)

  1. Hola, Eduardo, como de costumbre, un buen artículo; alguna corrección, el hermano de Rolan, se llamaba Jose, y durante una época, Fase fue un grupo con dos bajistas, Jose y Luis; a Juan Carlos también le vi yo en Madrid, tocando en Sol, en el 83; después, hicieron un programa reportaje en TV sobre el. Y, Juanra, un auténtico figura.

  2. Coño, es verdad, se llama Jose Martínez, pero no me acordaba. Menos mal que estás tú para corregirlo. Por cierto, era y supongo que seguirá siendo un buen bajista. Ahora se le conoce por Ederra Berhanyer.

  3. Alguna vez ya estuve también ahi y una vez toque en la Feria de Muestras la guitarra de Juanra.