Érase una vez…

Publicado por Edu Basterra el 10 de septiembre de 2013 en: Novedades

De Pepe Joe & los Cerdos Esquizofrénicos a Amas de Casa 2ª parte

Como ya os he comentado antes, las bandas allá por los finales de los 70 que se formaban en los colegios y los institutos no duraban juntos, o al menos con la misma formación, mucho tiempo o el suficiente para consolidarse. Había unos estudios que acabar y se acercaba la universidad, para lo cual tenías que tomar decisiones importantes, la primera de ellas elegir carrera. Nadie pensaba dedicarse a la música, al menos de forma rotunda y decidida. Así que, entre exámenes y tiempos políticamente convulsos, algunos seguimos empeñados en volver a probar fortuna con la música: nace la Captain Focke Band.

Captain Focke BandRafa Aranguren, con la guitarra; Alberto Abajas, con la batería y yo al bajo decidimos juntarnos con Juan Beitia al piano y Txerra Tubet a las voces. El primero estaba con nosotros en la misma clase y el segundo venía de cantar con Charlie Ahedo en su banda. Txerra tenía una figura espigada, desparpajo cantando e imitaba perfectamente a Mick Jagger, así que decidimos engordar nuestro repertorio con canciones de los Stones, la mayoría del “Exile on Main Street”, y el resto repartido entre Allman Bros, King Crimson, Zeppelin y los Beatles. Los ensayos los sábados por la mañana y durante mucho tiempo, consolidaron la formación. Dos conciertos demoledores en el Club de Campo La Bilbaina, del que veréis alguna foto por ahí, mal revelada o mal positivada y una posando toda la banda, que figura en este texto. Aunque dimos otros dos que no fueron tan bien. En los dos primeros dispusímos de la Boite del club todo el día, probando el equipo de sonido y otro de luces casero, que funcionó más mal que bien. Por supuesto, le dimos caña a la nevera donde estaban las cervezas sin vigilancia alguna. Os podéis imaginar el pedo que llevábamos a la hora del concierto. Sin embargo, habían sido tantos los ensayos, que al final, con o sin cerveza, el segundo concierto fue fantástico que yo recuerde. Txerra estuvo inmenso, hipnotizando al personal (borracho también) haciéndoles ver que tenían delante al mismísimo Jagger; Alberto mantuvo el pulso a lo largo del concierto, que al final adornó con un sólo de batería espectacular en la pieza de los Led Zeppelin “Moby Dick”, mientras Rafa, Juan y yo nos limitábamos a disfrutar del sonido que estaba generando la banda. Era la primera vez que sonábamos como queríamos. O que creíamos que era así. Supongo que las cervezas y el olor de los primeros canutos que empezaron a aparecer hicieron el resto. Nunca olvidaré esa noche.

Txerra Tubet y yo.Con esa misma formación dimos otros dos conciertos más, en el Alemán y en la Parroquia del Carmen en Indautxu, porque tenían piano. Pero no fue lo mismo, la infraestructura no iba a nuestro favor. Vuelta a lo mismo, megafonía de misa, el piano no se oye, y el salón de actos mas grande que la boite del club de campo, con lo cual el sonido, aquel sonido contundente del que hicimos gala poco antes se quedó en nada, con la consiguiente decepción. ¿Es tan difícil sonar bien y que te oiga todo el mundo? Si, y cuesta mucho dinero en equipo, técnicos y escenario. Pero esta es otra historia.

Habría algún concierto más que ya no recuerdo, quizás en el club Martiartu donde se me jodió el ampli, con el consiguiente bajón. Poco después y visto lo difícil que era mantenerse en activo la banda se fue disolviendo poco a poco, aunque hubo muchos movimientos. Mas tarde me enteré de la muerte de Txerra Tubet, antes de cumplir los treinta. Una pena porque tenía talento. Seguimos Rafa, Juan y yo, y dos incorporaciones nuevas, Josu Orúe, un guitarrista excepcional, que moriría años más tarde víctima de su adicción al la heroína, y Javi Robador a la batería, en sustitución de Alberto Abajas. Javi era el mejor batería con diferencia sobre todos los demás, con todos mis respetos. Con esta formación pudimos atacar piezas mas complicadas de rock tales como “En memoria de Elizabeth Reed” de los Allman Bros y por ahí. Lamentablemente no dimos ningún concierto ni seguimos mucho tiempo juntos. Como he dicho, o estabas terminando el COU o ya estabas en la Universidad, con menos tiempo para aventuras musicales.

Comentarios (10)

  1. Buen artículo, aunque un poco exagerado en lo del solo de batería…..los conciertos en Martiartu, creo que fueron en dos años consecutivos, por la misma época; los ensayos eran en casa de Juan, en mitad de la Gran Via, durante la Semana Santa. No recuerdo mas conciertos aparte de los de Martiartu, aunque si alguno como NPI + Juan B., aunque si fueron tan malos, mejor no acordarse…de lo de Txerra, no sabía nada, acabo de enterarme…..supongo que vivió muy al límite

  2. Creo recordar que alguien me comentó lo de Txerra. Ojala estuviera equivocado, pero me temo que fue así.

  3. Que bueno recordar lo de Martiartu. A ver si te animas con un post de recuerdo (y agradecimiento) a los fans que is sufriamos

  4. Te dejo un vídeo con la última actuación de Charly Ahedo, este verano en Plentzia. http://www.youtube.com/watch?v=9a8kcb0JAgA

  5. Mi agradecimiento es infinito, sobre todo a los que nos sufristeis por aquellos años. Supongo que me animaré a publicar un post sobre este particular.

  6. … con Rafa Escoba al bajo. Poca “escoba” le queda.

  7. La vida es un Guadiana. Llevaba sin saber de Mister Baxter más de una década. Es un placer leer la radiografía de tu música. Keep on rolling, man! La consulta del siquiatra, nos la pagamos a medias. ¿Te va mejor el xeplion, el risperdal o el clopixol?

  8. Lástima lo de Josu Orúe, ya lo creo.
    Yo no tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, sin embargo sí conocí a su madre, quien me contó el fatal desenlace y además muy amablemente me regaló el ampli Peavy 15 Companion de su hijo.

  9. Asi es Jose Manuel, tan pronto no sé de ti como te veo anunciando nieve y puertos cerrados en las carreteras vascas. Duro oficio el de periodista. ¿Que me vendría bien?
    Curro y bien pagado, y dejo definitivamente el trankimazin…ja ja. Un abrazo

  10. En cuanto a lo de Josu Orue fue doblemente lamentable. Por una parte perdimos a un gran guitarrista, por otra a un buen tipo.